Profesores de Filosofía en guerra
Los profesores de Filosofía están en pie de guerra. Dicen que están alarmados por la supresión de la materia en el currículo escolar mas lo único que les preocupa es que la remodelación de los programas les deje sin trabajo.
Si la Filosofía busca formar al alumno para comprender racionalmente el universo, hacerle pensar y desarrollar en él un espíritu crítico ante los descubrimientos y la información recibida,, no debería resultar extraño a los seguidores de esta ciencia; el debate y la reflexión sobre los fines de la educación, qué hombre se quiere educar, la eficacia del sistema educativo, la libertad de pensamiento credo y opinión, la verdad en ciencia, en historia, en normativa y en conformación de la sociedad. ¿No ha llegado a vuestros oídos el fragor de sus debates y propuestas ante las sucesivas reformas educativas? ¿No escuchasteis sus gritos a favor de la libertad de conciencia, credo, opinión, del individuo en cuanto ciudadano y del niño en cuanto educando? ¿No os hizo reflexionar su osada propuesta en defensa del derecho de los padres a elegir centro y orientación educativa? ¿Acaso silenciaron sus protestas al respaldar las voces discrepantes de investigadores que proclamaron los resultados de sus estudios aún cuando chocaban con intereses políticos y estado de opinión? ¿Quién no recuerda sus artículos rechazando la fragmentación del sistema educativo? ¿Cómo olvidar su denuncia ante los sesgos que se querían imprimir a programas educativos en zonas del territorio español?
Los filósofos, amantes de la verdad, profesionales de la búsqueda sistemática de las razones de las cosas y pensadores de ejercicio, han estado siempre en primera línea en foros, publicaciones, en la calle y aunque el eslogan de su protesta no se ajuste a los verdaderos motivos de la queja, merecen nuestro apoyo. Puede que su Filosofía no sea tan imprescindible para crear al ciudadano del futuro como la Formación del Espíritu Patriótico del Progreso –se puede obtener el título aunque no se tenga idea de la primera pero no así de la segunda- ellos la precisan para seguir pagando el IRPF, alimentar a sus familias y respaldar la importancia de estar de acuerdo con el depositario del poder del pueblo. Sra. Ministra, si entre sus competencias no está la de estirar el horario lectivo para atender sus reivindicaciones, concédales en exclusiva la encomienda de impartir la nueva materia que se incorporará recién al currículo educativo.
